Que es un LED ?

LED es la abreviatura en ingles para Light Emitting Diode, que en su traducción al español correspondería a Diodos Emisores de Luz.

Un LED consiste en un dispositivo que en su interior contiene un material semiconductor que al aplicarle una pequeña corriente eléctrica produce luz. La luz emitida por este dispositivo es de un determinado color que no produce calor, por lo tanto, no se presenta aumento de temperatura como si ocurre con muchos de los dispositivos comunes emisores de luz.

Actualmente, los proyectos arquitectónicos de mayor importancia están considerando la integración de la tecnología LED tanto por su versatilidad como por su bajo consumo de energía. En Generación de Energía contamos con una amplia gama de soluciones LED, contáctenos para mayor información.

Historia de los LEDS

En el año 1962 fue creado el primer dispositivo LED, su creador fue Nick Holonyak, uno de los ingenieros de General Electric. Sin embargo, este tipo de dispositivo no tiene una gran popularidad hasta hace solo unos años atrás, cuando el científico japonés, Shuji Nakamura, descubre, en 1993, una fórmula más económica para crear luz azul utilizando Nitruro de Galio y Nitruro de Indio. La importancia de este descubrimiento radica en que la fabricación de luz roja y verde, a pesar de ser fácil y barata, no bastaba para la creación de la necesaria luz blanca que utilizamos para, por ejemplo, poder ver la pantalla de este computador. Para la fabricación de luz blanca es necesario mezclar partes iguales de luz roja, verde y azul. De este modo, si nos acercamos a la pantalla y observamos con mucho detalle, veremos que ésta se encuentra formada por miles y diminutos puntos de estos tres colores.

¿Porqué LED'S?

La crisis energética mundial ha llevado a extensas investigaciones para reducir el consumo energético. El descubrimiento de la iluminación LED ha venido a ofrecer una eficiencia máxima a un consumo mínimo y promete ser la sustitución futura de todo tipo de iluminación.

Los grandes beneficios que presentan son:

Bajo consumo de energía

El ahorro en el consumo de electricidad oscila entre el 70 y el 95%, dependiendo de la iluminación con la cual se compara.

Alta duración

Los LED tienen una duración de más de 80.000 horas. Para una casa puede significar cambiar las bombillas cada 50 años.

Diseño

Por tener tanta durabilidad, color y otras ventajas permite utilizar la luz con más variedad de diseño y formas de instalación.

Color

La iluminación LED ofrece 16 millones de colores, por ello es que se considera también para crear video walls.

Reciclable

Los materiales con que están hechas las bombillas LED son de estado sólido, a diferencia de los demás, por lo mismo los LED son reciclables, presentando beneficios claros como protección del medio ambiente y una evidente sustentabilidad.

Purificación

La luz ultravioleta con LED también tiene el potencial de revolucionar la purificación del agua ya que el ultravioleta profundo que emite el LED mata bacteria y virus sin necesidad de químicos. Y por su duración y tamaño son una clara mejor opción.

Sustentable

La energía renovable tiene la desventaja de que su producción es baja y costosa, el beneficio de la tecnología LED es que por su bajo consumo funciona muy bien con este tipo de generación renovable, se vislumbra como el futuro de la iluminación.

LED's de alta potencia

Pueden tener una duración de 100.000 horas, ya que no tienen filamentos, este hecho hace que no se fundan como lo hacen las bombillas tradicionales. Estos dispositivos de estado sólido son muy resistentes a los golpes, ideales para uso rudo.

Ahorro en cables

Una instalación con iluminación LED puede hacerse con un cable de un calibre mucho menor al normal. En lugar de usar calibre 12 para iluminación se puede usar calibre 22. Otro beneficio es que no desgasta el cable eléctrico, a diferencia de las demás tecnologías.

Menos desperdicio de iluminación

La iluminación LED no tiene pérdidas por la reflexión, todos los demás sistemas de iluminación necesitan de reflectores para concentrar la luz al lugar donde queremos iluminar, lo que supone perder un 60% de efectividad, mientras que el LED no precisa estos sistemas y la luz puede ser dirigida a la zona que queremos iluminar con una eficiencia del 90%

Mejor CRI

CRI o índice aleatorio de color, nos proporciona una medida de la calidad de la luz, la obtenida por fluorescentes y bombillas llamadas de "bajo consumo" además de no ser instantáneas en su encendido, poseen una luz muy poco natural, con un CRI muy bajo en torno a 44, en cambio los LED poseen un CRI alrededor de 90, consiguiendo que se aprecien mucho más los matices de los colores.

Rapidez

Su encendido y apagado es rapidísimo, a diferencia de otros sistemas no se degrada por el número de encendidos; lo que los hace muy útiles en sistemas de apagado y encendido por detección de personas, frente a otras lámparas de tipo fluorescente, CFL, o de vapor de sodio.

Ecológicos

Ya que no contienen mercurio, ni materiales tóxicos como las lámparas fluorescentes, o CFL, tienen una duración mayor, ahorran gran cantidad de energía, pueden ser totalmente reciclados; un punto significativo a tener en cuenta en las instalaciones y especialmente en las de tipo público. No producen casi contaminación lumínica, otro aspecto importante en aplicaciones públicas y especialmente de tráfico.

Luz Fría

Una bombilla incandescente o ahorradora utiliza solamente el 10% de cada vatio para iluminar, el resto se va en calor, mientras la iluminación LED utiliza 90% para iluminar y solamente el 10% de calor. La iluminación LED no calienta, a diferencia de todos los demás. Beneficios directos de esto: no desperdicia la energía en calor, calienta menos las áreas iluminadas (esto puede traducirse a ahorros en aire acondicionado y ambientes más frescos) y elimina peligros de quemaduras al tacto.

Larga vida

A diferencia de otros sistemas, los LED no tienen filamentos u otras partes mecánicas sujetas a rotura ni fallos por "fundido", no existe un punto en que cesen de funcionar, sino que su degradación es gradual a lo largo de su vida. Se considera una duración entre 30.000 y 100.000 horas, es cuando su luminosidad decae por debajo del 70% de la inicial, eso significa entre 10 y 30 años en una aplicación de 10 horas diarias 300 días/año. Esto permite una reducción enorme de costes de mantenimiento ya que no se necesita reemplazarlas.